COMUNIDADES XVI
Cuando vamos a visitar a los productores nos invitan a su casa, en las que nos suelen ofrecer algo de comer o de beber. Y a los niños les encanta jugar con nosotros, y a nosotros con ellos también. No son nada huraños, todo lo contrario. A mi lo que me jode es que me miran y se rien, me ven muy extraño, me explican sus padres.
0 comentarios