Blogia

NICARAGUA - 2008

Así atardece en Nicaragua

Así atardece en Nicaragua

No conseguí hacerlo hablar

No conseguí hacerlo hablar

Lo siento Rosa, no me habia vengado lo suficiente

Lo siento Rosa, no me habia vengado lo suficiente

Esta es venganza por poner la que salgo colgado...

Esta es venganza por poner la que salgo colgado...

Esta foto se la dedico a mis niñas

Esta foto se la dedico a mis niñas

Mi primer dia sin mis niñas...

Mi primer dia sin mis niñas...

 

Nos ha costado mucho tener que dejar de disfrutar de Nicaragua y ponernos manos a la obra.  Sobre todo me ha dado mucha tristeza tener que dejar a mis mañas y partir solo para Bluefields, pero es a lo que hemos venido.

 

No se nada de ellas y no se como llevarán su avetura, lo único que se es que al dejarlas en la parada de autobus un señor nos informaba de que no habia autobus para S Miguelito y que el siguiente salía a las 6 de la tarde en lugar de a la 1 como estaba previsto. Aqui en este país todo funciona así.  Me tienen algo preocupado pero seguro que ha ido todo fenomenal.   Suerte chicas.

Yo me he ido con nuestro amigo Antonio Reyes el taxista hasta el aeropuerto y alli no sabían ni a que hora salía el vuelo.  Cada uno me decia una cosa.  He tendido que dejar en el aeropuerto mucha ropa porque no podia facturar tanto peso,  asi que me siento cada vez mas Nica, cada vez me hacen falta menos cosas para poder sobrevivir.

El vuelo ha sido bonito, una hora paisajes impresinantes, siempre y cuando las nubes me dejaran contempar Nicaragua desde el cielo.  El avión era muy pequeño no se los que ibamos pero unos veinte, yo iba justo detras del copiloto, y si extendia el brazo podia tocar los mandos, aquí los talibanes lo tienes bien facil.   A mi lado iba una niña que es de una comunidad de por aquí, voy a colgar la foto, luego la veis.  La pobre estaba enferma y la han operado en Managua, ha estado mas de un mes en el hospital.  La verdad es que las vidas de esta gente son de película, y la lucha por sobrevivir no tiene nada que ver con lo que nosotros conocemos.  Uf...  ya profundizaremos más en este tema.

Nada mas llegar no había nadie en el aeropuerto esperandome, como todo en este país, pero al poco rato ha venido Jose Arana, que es el director de la oficina de Desós aquí en Bluefields.  Hemos ido en taxi hacia la oficina y la ciudad es impresionante, son unos 40.000 habitantes y las condiciones de vida son muy precarias.  Aquí lo taxis suelen compartirse, asi que se ha subido con nosotros una señora.  Tras someterla a un pequeño interrogatorio me ha estado contando que era religiosa, de una religión que no he entendido muy bien porque era canadiense y hablaba poco español.  Estaba aqui por cuatro años con su marido que era sacerdote, y aqui estaban ayudando a los más necesitados, un personaje interesante.   He visto poco de la ciudad porque nada mas llegar ni me he podido pegar una ducha me he puesto a trabajar en la oficina, bueno primero a conocer a los compañeros de aquí y despues a trabajar en la oficina. 

La casa está muy bien. Es una casa grande, donde abajo estan las oficinas y arriba la vivienda que es donde voy a estar alojado.  Tiene un pequeño jardin (por llamarlo de alguna manera) y unas vistas muy buenas al golfo de Bluefields.  La casa linda con la comisaría de policía, bueno no se si es comisaría o que és pero hay muchisimos policias, muy armados como es típico aquí.  Y lo mas curioso es que a la parte de detrás de la casa, tras una vaya de unos dos metros hay tambien muchos policias y señores en una especie de patio.  A mi me ha parecido extraño y tras preguntarle a José, me ha confirmado lo que yo ya sospechaba, que esto de al lado es el centro penitenciario de la ciudad.   A ver, me tranquiliza pensar que esos señores que estan separados de la casa por una simple vaya, de las que conocemos ahi, sin mas seguridad añadida, son los presos que están a punto de salir y no son nada conflictivos.  Los peores me asegura José, no salen al patio.     Tras un poco de conversación con los 3 empleados que hay ahora mismo, y algo de trabajo administrativo  (con que facilidad se me ha olvidado a mi la contabilidad que me enseñaron en la facultad) hemos acabado la jornada de la tarde y se han ido todos a sus casas.  Así que aquí me quedo en la casa, pero no solo, hay un guardia, D. Pablo que viene por las noches a cuidar de la casa, asi que al menos tendré conversacion por las noches. 

Bueno amigos, voy a pegarme una duchita, a deshacer la maleta y a ver si ceno algo.  Estoy agotado.....

3 DE SEPTIEMBRE DE 2008

3 DE SEPTIEMBRE DE 2008

3 de Septiembre de 2008

 

 

 

Hoy hemos ido al volcán Mombacho, no para recorrerlo, sino para hacer Canopy. Rosa y Jose lo tenían bastante claro. A Belén ha habido que convencerla pero al final se ha decidido. El precio de la aventura, 29$/persona.

 

Nos ha llevado hasta el parque natural Mombacho un taxista llamado Antonio Reyes. Jose, que es un negociante nato, no ha parado de hablar con él y ha conseguido un buen precio para llevarnos esta tarde a la Laguna de Apoyo y mañana hasta Managua.

 

En el trayecto, hemos parado junto a un colegio que estaba en su hora de recreo. Había 160 niños desde 3 años hasta 12. Nos bajamos del coche y repartimos caramelos (de la Caixa, claro). Hubo un momento en el que Rosa fue abducida por un montón de niños que la rodearon y alzaban sus manitas esperando recibir un caramelo. A pesar de ser algo de lo que carecen, saben compartir y repartir.

 

Una vez en el bosque, nos pusieron los arneses y comenzó la aventura. Ronie y Leo nos explicaron brevemente cómo debíamos deslizarnos por las sirgas y agarrarnos. A Belén le temblaban las piernas y estuvo varias veces a punto de dar la vuelta y bajarse por donde había subido, hasta que se enteró que podía disfrutar de la experiencia abrazada a uno de los monitores. La sensación de sobrevolar los árboles y el paisaje que se podía ver desde arriba, era impresionante. Pero lo más impresionante fue ver a Rosa hacer de “Super Woman”. Incapaz de describirlo. Muchísimo mejor ver las fotos. Otro de los vuelos era “El Mono” (consiste básicamente en ponerte con la cabeza hacia abajo). Existe un documento gráfico de Jose que tampoco os podéis perder.

 

Al volver a Granada hemos paseado por el Parque Central y visitado el Convento de San Francisco.

 

Por la tarde, nos ha venido a buscar Antonio Reyes, nuestro amigo taxista y nos ha llevado al Mirador de Catarina, donde se puede observar la Laguna de Apoyo. Ha merecido muchísimo la pena. La vista es extraordinaria. Allí hemos montado a caballo y hemos paseado por el poblado. Montados en nuestros corceles, se nos ha encogido el corazón. Los niños te llamaban para saludarte y regalarte su sonrisa.

 

Antes de irnos, hemos escuchado la marimba –instrumento típico de aquí-, Jose ha hecho sus pinitos con una guitarra y Belén ha bailado folklore nica.

 

Al volver hacia Granada, Antonio  nos ha parado en Diriomo, donde hemos podido degustar las famosas cajetas de leche, manjar de leche y cacao.

 

Por la noche y como despedida, hemos ido al Café Nuit, donde hemos podido bailar un poco de salsa.

 

LO MEJOR DEL DÍA: El mirador de Santa Catarina.

NO COMMENT

NO COMMENT

DE FONDO LA LAGUNA DE APOYO

DE FONDO LA LAGUNA DE APOYO

TARZAN, NO, MEJOR LA MONA CHITA

TARZAN,   NO, MEJOR LA MONA CHITA

MIS FLORES PREFERIDAS

MIS FLORES PREFERIDAS

MUSICA Y BAILE CON LOS NICAS

MUSICA Y BAILE CON LOS NICAS

A PUNTO DE REALIZAR LA EXPEDICIÓN DE NUESTAR VIDA

A PUNTO DE REALIZAR LA EXPEDICIÓN DE NUESTAR VIDA

CON LOS NIÑOS EN EL RECREO

CON LOS NIÑOS EN EL RECREO

MONTANDO A CABALLO EN LA LAGUNA DE APOYO

MONTANDO A CABALLO EN LA LAGUNA DE APOYO

NEGOCIOS EN PLENA CALLE

NEGOCIOS EN PLENA CALLE

PUESTO CALLEJERO

PUESTO CALLEJERO

2 SEPTIEMBRE 2008

2 SEPTIEMBRE 2008

Visita al Parque Nacional del Volcán Masaya

 

Después de nuestro desayuno continental  de todas las mañanas en el Hotel, tras  40 minutos de espera (ejem, ejem), nos hemos ido al mercado de divisas, para que no se nos olvide el oficio y porque Jose no puede vivir sin saber la cotización de la córdoba con respecto al dólar y al euro. La moneda se cambia en plena calle. Los cambiadores de moneda se ofrecen con un fajo de billetes a plena luz del día. 

 

 

Hemos ido a la estación de autobuses para coger uno que nos llevara a Masaya. El viaje ha sido increíble. Rosa ha tenido su momento Springteen y Jose tenía medio cuerpo fuera del autobús. Las imágenes que tenemos grabadas en la retina saliendo de Granada han sido impresionantes y quedarán para siempre en nuestros corazones. Aquí todos son tranquilos excepto los conductores  de autobús. Además del conductor, está el “avisador”, que, de pie en la puerta que permanece todo el trayecto abierta, va gritando a lo largo de toda la carretera “Managua, Managua”, y así los nicas van subiendo y acomodándose en el autobús. Hay personas esperando  en cualquier punto de la carretera, sin parada señalizada, y casas dispersadas a lo largo de todo el trayecto.

 

Nos hemos bajado  a la entrada del parque nacional del Volcán Masaya, que se encuentra entre Masaya y Managua. Hemos subido andando hasta el Centro de Visitantes (aprox. 1,5 Kims.), y durante todo el camino nos acompañaba un guía del parque en bicicleta. En el centro nos han explicado lo que podíamos hacer al llegar al volcán. Pretendíamos subir andando los 4 Kms., pero al final hemos cogido un coche  (por el módico precio de 25 córdobas cada uno) que va subiendo y bajando a los visitantes. Y menos mal. Hubiéramos llegado con la lengua arrastrando por el suelo. Los guardadores del parque estaban sorprendidos de la hazaña de los españoles y se comunicaban entre ellos  con walki-talkies. El taxista era un nica encantador.

El parque nacional está compuesto por dos volcanes y cinco cráteres, uno de ellos activo.

Cuando hemos llegado arriba, el espectáculo ha sido bestial. La primera impresión al asomarnos al cráter activo es única y absolutamente sobrecogedora. En esta época, las lluvias más o menos constantes provocan muchísimos gases lo que produce un olor a azufre que se agarra a tu garganta y te provoque la tos. Por eso los guías del parque ofrecen a todo aquel que va una máscara para poderte proteger de estos gases.  

 

Hemos hecho un sendero que bordeaba todo  el cráter de San Fernando, el más grande de los 5 pero que está inactivo. Aunque alrededor del cráter, el vapor de numerosas fumarolas hacen pensar que algo de actividad existe. Durante el recorrido  hemos visto cientos de zopilotes que a Rosa le han espantado. Nos ha llovido durante bastante rato, por lo que Rosa se ha puesto su chubasquero-capa de color amarillo (momento Pescanova), yo me he puesto otro chubasquero y nuestro hombre, iba a pelo. No hemos estado tan horrorosas en nuestra vida.

 

Ha sido una pena porque  las nubes no nos han dejado ver con claridad la impresionante vista del Lago Masaya.

 

Cuando hemos llegado al punto de partida, llamado Plaza de Asturias, 4 nicas estaban sin pegar un palo al agua, como es habitual en este país. Lo que en España haría una persona en 10 minutos, aquí lo hacen 4 personas en 5 días.

 

Jose es una gran conversador y  hace amigos allí  donde vamos. Reparte caramelos y bolígrafos de la Caixa a todo el mundo.

 

Junto al mercado había un puesto de frutas y chuces donde Jose ha preguntado el nombre de una fruta y la señora le ha contestado “Mamón”. Por supuesto, no hemos comprado los mamones.

 

Una vez abajo, hemos cogido en la carretera el autobús hacia Masaya, que nos ha dejado  en la puerta del Mercado  de artesanía . Hemos comido en un restaurante mexicano con sus respectivas Toñas (muchas, por cierto), y después hemos ido de compras al mercado de artesanía, famoso en la comarca. Casi no salimos de allí. Nos ha llevado más tiempo  del que esperábamos, y en todos los puestos se regatea. Hemos comprado de todo: imanes para la nevera, madera, gorditas y pintura.

También hemos entrado en una Iglesia durante la celebración, y después  a tomar un refresco en el Parque Central, repleto de estudiantes que salían en ese momento de clase.

 

Para llegar hasta la parada del autobús, preguntamos a dos policías que nos dieron información incorrecta, y al final, nos ofrecieron su ayuda dos hermanas gemelas de 18 años, encantadoras, a las que Jose les ha regalado dos bolígrafos de la Caixa.

 

Sin lugar a dudas, el momento más auténtico del día ha sido entrar en el autobús que nos iba a llevar a Granada. Los decibelios de la música así como las luces de neón, eran dignos de una discoteca de Ibiza. No cabía un alfiler. Hemos conseguido llegar hasta la parte trasera del autobús tras sortear numerosos nicas que regresaban de sus trabajos. El “doctor” Alarcón, Médico sin Fronteras, le ha recetado a una señora a la que le dolía el oído, que se tomara Ibuprofeno y le ha dado varias pastillas. Esta señora volvía antes de su trabajo para ir a rezar. Llevaba un cesto lleno de bollería que trasportaba sobre su cabeza.

 

Rosa casi se nos cae varias veces en el autobús, tratando de coger los ibuprofenos de su mochila-caracol.

 

Hemos llegado a Granada, una ducha reconfortable y a buscar un típico restaurante nica. La cena, por supuesto, regada por numerosas Toñas de la tierra, la bebida preferida de la Capablo.

 

Ahora mismo, estamos en el Macondo, lugar regentado por un valenciano, tomando unos mojitos y escribiendo nuestro diario.

 

Aquí seguimos…. Han sido momentos muy intensos, llenos de emociones, de compañerismo y de buen rollo. Ahora bien, no sé si llegaremos a cooperar.

El MEJOR MOMENTO DEL DÍA: Sin lugar a dudas, el regreso a Granada en el autobús.

 

LA NOCHE

LA NOCHE

LIMPIANDO PESCADO

LIMPIANDO PESCADO