Blogia
NICARAGUA - 2008

DIARIO DE UN COOPERANTE - BLUEFLIELDS

Hasta siempre Bluefields

Hasta siempre Bluefields

 

Planificar en Nicaragua sirve de bien poco.  Eras las cinco de la mañana cuando llamaba a la agrónomo para despertarla ya que a las seis cogíamos la panga para Kukra y la noche anterior me insinuó que le costaría levantarse así que me he asegurado de que así lo hacia.  Mi sorpresa ha sido que a las cinco y media he recibido una llamada suya diciéndome que había estado toda la noche enferma con vómitos y que se le hacía imposible poder subir a Kukra River.  Lo cierto es que lleva toda la noche lloviendo y subirte a una panga con un paraguas a dejarte caer la lluvia durante ocho horas se hace duro, no se si habrá sido esto lo que le ha hecho pensarse mejor el tener que ir a trabajar, porque de igual modo me lo podía haber comunicado en la primera conversación.  Pero dejaremos de pensar de forma negativa y nos adaptaremos a las circunstancias, que creo que es la única forma de sobrevivir aquí y dónde sea, adaptándonos al entorno que es cambiante constantemente.

 

Me he puesto en contacto con el director de Desos Bluefields para comentarle la situación y me he ofrecido a subir sin la ingeniero agrónomo a Kukra pero él ha considerado más oportuno que me quedara en Bluefields.  Así que el día de hoy lo dedicaré a la oficina, y el fin de semana que iba a estar trabajando en Kukra ya que en la oficina no hay nadie, me lo dedicaré a mi mismo, y también a todos vosotros y me iré a la isla de Ometepe, dos días antes de lo previsto, a preparar el camino para que cuando lleguen Rosa y Belén no falte ningún detalle.  Allí nos esperan unos merecidos días de descanso y de compartir impresiones de este mes tan inolvidable para los tres.

 

Bluefields no es que sea una ciudad bonita, no la voy a echar mucho de menos pero me entristece cuando paso hoy por las calles y pienso que será la última vez que las recorra, o cuando me voy despidiendo de algunos ciudadanos.  Hay un chaval, jovencillo, en la calle principal que vende piñas, yo cada día le compro una y me la como con D Pablo a la noche, son unas piñas muchísimo mas dulces que las que tenemos allí en España, no hace falta añadirle licor43.  Hoy al pasar por la acera me dice “Amigo, se le olvida comprar la piña hoy”. Qué bueno!  No tenía intención de comprar piña, pero no he podido decirle que no.  Y como ya era mi última compra me ha hecho un precio de “amigo”, como él me llama.  Hemos hablado un poco, y me ha dado cierta nostalgia despedirme de él, porque despidiéndome de él me daba por despedido de otra mucha gente agradable que he conocido en esta ciudad.  Quizá me he puesto algo pesado con él, pero en toda nuestra conversación yo siempre añadía: “Y estudia, amigo, estudia mucho”.  Es lo que digo a toda la gente joven de este país, pienso que les hace mucha falta para poder salir de la situación actual.

 

Ultimos dias de trabajo en Bluefields

Ultimos dias de trabajo en Bluefields

 

 

Dos días son los que voy a estar en Bluefields realizando trabajos en la oficina y trámites burocráticos. Lo mas importante va a ser una entrevista que tengo pendiente con el sr alcalde de Bluefields para tratar de cerrar el trato que hay pendiente de un acuerdo para la cesión de un local en mejores condiciones que el actual para realizar la feria de productos de Kukra que como ya os conté se realiza quincenalmente.  Aquí por lo que estoy observando la burocracia es muy similar a la nuestra.  Un alto cargo no es accesible, y en mi caso lo tengo más fácil, pues se puede decir que realizo un papel “diplomático”, representando una ONG de un país desarrollado y les interesa que nos llevemos una buena imagen de ellos y que exista cierta relación permanente entre los voluntarios que venimos desde otros países y la administración pública.   Me parece muy curioso cuando conozco a gente de la calle y me preguntan que es lo que hago aquí, cuando les comento que estoy representando a una ONG española, inmediatamente les da por hacerte alguna petición para que la eleves al órgano competente ya que para ellos es muy difícil que sean escuchados.  Me siento privilegiado en estos casos porque aquí se hace más caso a un extranjero que a un nacional.  Lo que venía diciendo, que aquí además de ser difícil las entrevistas con determinados cargos políticos, veo que hay mucho interés personal por parte de ellos.  Ya se que esto también pasa en España pero aquí la corrupción esta mucho mas a lo orden del día, o al menos mucho menos disimulada.

 

Otra tarea que se me ha encomendado desde España a última hora ha sido la del seguimiento de un proyecto de TELEMEDICINA que se inició en el año 2004 y que se puso en marcha en marzo de este año.  La Aurora tiene, como comunidad más multitudinaria de todo Kukra River un centro de salud que abastece a unas 5.000 personas distribuidas entre las 19 comunidades que componen Kukra River.   Como bien sabéis La Aurora se encuentra a ocho horas de panga de Bluefields, siendo este el único medio de transporte disponible, y otro tanto más hasta llegar al hospital de Bluefields.  Desos, junto a Técnicos Sin Fronteras y la Universidad Politécnica de Barcelona, iniciaron este proyecto para mantener conectados de forma on-line y en tiempo real tanto en imagen, voz y texto el centro de salud de La Aurora y el hospital de Bluefields para en caso de una necesidad poder contactar de forma inmediata con el hospital y realizar cualquier tipo de intervención asistida desde el hospital por los especialistas capacitados, axial como para cualquier consulta, con el paciente presente, al médico que corresponda.  Desde el inicio de este proyecto, hasta la fecha de hoy no ha habido ningún control ni seguimiento, por lo que me ha tocado a mi, mañana viernes cuando llegue a la Aurora, entrevistarme con todo el equipo médico para analizar los pros y contras del proyecto en si, sus mejoras, sus aplicaciones, su funcionamiento tecnológico, la calidad de las conexiones, las dudas de los técnicos sanitarios, los problemas que han podido surgir, las mejoras propuestas…  En fin análisis profundo del proyecto que tendré que realizar en la tarde porque al día siguiente ya tengo la reunión con los productores, que tendré que desplazarme a patita a Cañoazul, a tres horas de camino de La Aurora, reunirme con los productores y volver a hacer noche a La Aurora.  Toda una aventura por la selva, que ya voy teniendo mono de ella.

                                                                                     

Como veis mucho trabajo el que hay que realizar en poco tiempo, pero aquí aunque uno esté animado el ritmo del país va frenándote poco a poco.  Uno tiene mucha iniciativa, ilusión y ganas de emprender o continuar proyectos, pero aquí la vida se vive de otra manera y el ritmo al que gira el globo terráqueo en Nicaragua es muy diferente al del resto de países.  No cabe resignarse sino adaptarse a las circunstancias y desacelerar un poco la máquina que tan acostumbrada tenemos a llevar al cien por cien.  Yo donde peor lo paso es en la oficina, puesto que lo que en mi lugar de trabajo haría en dos horas aquí estoy dos días enteros incluido mañana y tarde ya que los compañeros no siguen nuestro ritmo.  Yo hago café para todos sobre las nueve y media de la mañana, y mas tarde hago otro, con la intención de acelerarlos, pero el café de aquí parece que sólo afecta al español, soy el único que logra ponerse nervioso y acelerarse.  Así que no me queda mas remedio que admitir mi derrota y llevar el ritmo que ellos llevan.  Por la mañana y por la tarde a la oficina entro siempre tarde, pero como media o una hora sin problema, y no soy nunca el último en llegar. Así, de este modo consigo estar menos tiempo estresado. El segundo día de oficina cuando eran las ocho yo tenía todos los ordenadores encendidos para que el trabajo pudiera comenzarse antes y hacer todo los planes que traía impuestos desde España, pero no lo entendieron muy bien, y la jornada empezó a ser seria mas de una hora después de lo que tenía que haber comenzado.  Hoy me he sorprendido por la ausencia del jefe de la ONG, no se encontraba bien y no ha venido a trabajar, en nuestra conversación telefónica le pregunté si era resfriado, pero me aseguró que no, que le medico lo atribuye a estrés.  Y me siento culpable porque creo que soy el problema de su enfermedad, pero jamás podría decir que una persona está estresada en su estado, me es imposible de creer.

 

Hoy será el último día de oficina, y para esta noche tenemos una fiesta preparada.  Vamos a cenar aquí en la casa todos los de la oficina, el celador (D Pablo), y espero que pueda acudir D Diego (el héroe de la selva ¿lo recordáis?), sé que está por la ciudad haciendo gestiones y espero que pueda acudir a mi despedida.  Bueno mi despedida de la oficina, porque mañana parto para Kukra, donde estaré ultimando mis trabajos para ya despedirme de esta tierra nicaragüense de la zona atlántica, para después, estar un par de días descansando en la isla de Ometepe junto con mis compañeras Belén y Rosa, y contarnos todos los detalles, anécdotas e impresiones de esta experiencia inolvidable para nosotros.

 

De nuevo estaré ausente e incomunicado varios días, pero prometo colgar fotos y redactar algo a la vuelta.   Me despido por unos días de todos ustedes.

 

 

Feria Agropecuaria de Kukra River

Feria Agropecuaria de Kukra River

El viernes es un día muy tranquilito y muy normal, después de todo lo que he pasado allí arriba ahora la vida no tiene emoción, me he hecho adicto  a la adrenalina.  Un día de trabajo en oficina, y de gestiones por la calle con Zeneida (tengo que colgar alguna foto de ella).

La tarde es algo más divertida puesto que Erlinda y yo preparamos la feria agropecuaria de los productores de Kukra River.  Una vez cada quince días bajan algunos de los productores en una panga con sus productos y la ONG organiza una feria en el muelle municipal para que vendan sus productos.  Así que nosotros nos encargamos de alquilar un toldo y montárselo por si llueve, de hacer publicidad por la radio y de conseguir los precios que hay en el mercado de los productos que ellos traen para orientarlos.

La espera se hace larga, no sé que ha pasado pero llegan con retraso, estamos casi tres horas en el muelle esperando a que lleguen, aquí en Nicaragua las cosas suceden así, todo se hace de esperar, aquí si algo abunda es el tiempo, tienen mucho tiempo para todo, y se “dilatan” como ellos solos.   Al fin, ya de noche, vemos llegar la panga por la bahía, sin nada de luz, por supuesto. En ella no caben mas cosas, van cinco adultos, dos niños de doce años, 6 cerdos, gallinas, gallos, y un montón de productos como frijoles, pijibay, bananos, plátanos, yuca, maíz, carbón, malanga, yote, chile…   Comienzan a descargar la panga, y mi sorpresa es que en ella cabe muchísimo más de lo que me podía esperar.  Se acerca una tormenta y al preguntarles donde van a pasar la noche me dicen que se sientan allí en el muelle en el mismo suelo a descansar un poco durante la noche, eso siempre y cuando no llueva, porque si así lo hace tienen q meterse debajo del toldo que previamente habíamos preparado,  pero sin poder sentarse ya que se encharca todo.  ¡Ché! Pues a mi  no me da la gana que los niños pasen toda la noche allí a la intemperie sin poder descansar, lloviendo y después de haberse pegado doce horas de panga.  Para que os hagáis una idea, de las dieciséis gallinas que venían en la panga cuatro llegaron muertas.  Las condiciones de transporte de esta gente son muy precarias.  Prometo que no volveré a poner mala cara a la gente que me empuja en el metro.  Y como os iba diciendo, cogí a los dos chavales, Ulises y Fransisco, me los metí en un taxi y los llevé hasta la casa de la ONG.  En mi habitación hay una cama y una litera, que esta vez les iba a venir fenomenalmente a estos dos mozuelos. 

Mi mayor sorpresa fue cuando se quitaron las botas.  No les cabía más mierda en los pies, y perdón por la expresión, pero es que así era.  Así que les dije, “Ale muchachos, si no queréis ducharos por lo menos hay que lavarse los pies”.  Ulises insistía en que los tenía limpios, y yo para demostrarle que no era así, le mostré los míos y le dije, “Esto son unos pies limpios”.  Y he de reconocer que limpios no estaban, yo llevaba los pies mas sucios que en la vida, pero es que al lado de los de ellos, relucían.    Primero acompañé a Fransisco (que es el de la foto)  a la ducha, y de dije: “Ahí esta la ducha y esto es el jabón, te lavas un poco y avisa cuando acabes”.  Como vi que tardaba en avisarme, volví, y me lo encontré en el mismo sitio en que lo dejé, en la misma posición, y con la mirada fija en la carchofa de la ducha,  y le dije :”¿Qué pasa que todavía sigues igual?”  Y me respondió: “¿Es que no se como se hace?”     ¡Dios mío, no había visto una ducha en su vida!   Con todo el asombro que puede crear una situación así, le expliqué como manejar la única manivela que tiene esa ducha y lo deje experimentando con algo que había descubierto de nuevo en su vida. 

 

Prontito a la cama porque al otro día los padres me reclamaban los niños a las cuatro, ya que los necesitaban para que les ayudaran en las ventas.  La noche ha sido muy lluviosa, yo cada vez que me despertaba me imaginaba la situación de  esos niños bajo el toldo toda la noche.  Mucha lluvia y mucho relámpago, y despertándome continuamente.  Pero a las cuatro que es cuando nos teníamos que haber despertado no lo hicimos.  Menos mal que a las cinco Ulises se levantó al baño y al mirar la hora nos dimos cuenta que era tarde.  Ya estaba advertido Don Pablo, el guardia, que nos avisara si nos dormíamos, pero por lo visto no fuimos los únicos en dormirnos, a pesar de que él insiste en que no estaba dormido, sólo que no nos avisó porque llovía….  Esta gente se excusa con cualquier cosa… 

Pero en este país no pasa nada.  Si llegas una hora tarde no pasa nada, siempre hay quien llega dos horas mas tarde que tú.

 

La feria ha ido muy bien.  Se ha vendido todo mucho antes de lo previsto. Y yo he aprovechado para hacer unas cuantas fotos, que pienso compartir con vosotros.  El resto del día ya tiempo libre, para ver mas cosas por la ciudad, aunque aquí está todo visto.  El fin de semana tengo planeado irme fuera, a Corn Island.  A pasar allí dos días puesto que el lunes y el martes aquí es festivo. Ya os contaré que tal va todo.

De vuelta la la "civilización" II

De vuelta la la "civilización" II

No me lo puedo creer pero son las cuatro de la mañana y se escuchan cantos que no se de donde provienen pero que me desvelan por completo. Resulta que aquí en la Aurora hay varias comunidades religiosas, y justamente unos de nuestros vecinos no sé que celebran tan temprano, ni qué tipo de religión practican,  pero aún no ha salido el sol y ya están cantando alegremente y alabando a Dios.  Un buen despertado.  Nos levantamos Erlinda y yo y nos vamos al muelle a coger la panga hacia Bluefields.  Al llegar la panga está llena de tablones, pensábamos que los iban a descargar, pero no era así los acababan de cargar, y sobre ellos cargaron un montón de cajones, cajas de cerveza, gallinas, patos, bolsos, sacos llenos de plátanos…  y como si fuera un puzzle, faltaba encajar las últimas piezas, los pasajeros.  De forma que nos metió a doce personas en la parte de delante, en medio tres más y detrás iban otros ocho o mas.   Yo como estaba un poco incomodo decidí subirme a las cajas de cervezas, y allí pase casi todo mi viaje, las ocho horas, el culo paso de tener un solo agujero original, a tener múltiples por los cuellos de las botellas de cerveza clavándoseme en las nalgas tanto tiempo.

 

Una vez de nuevo en la civilización (por llamarla de alguna manera)  una buena ducha (por llamarla de alguna manera) y una buena ración de comida (por llamarla de alguna manera), me dedica a hacer algo de trabajo en la oficina, e invierto el resto del día al blog, a vuestro blog, para poder sentirnos más cercanos como bien decís algunos.

Tercer dia en comunidades (miercoles 3 sep)

Tercer dia en comunidades (miercoles 3 sep)

                                                              

Esta noche si que he descansado.  Mucho cansancio acumulado y nada de frío, quizás gracias a la sabana que me echó alguien por encima al caer la noche sin que yo me diera cuenta.  Sin mochilas vamos a un productor que está cerca y le sorprendemos ordeñando vacas de buena mañana.  Son vacas muy flacas comparado con las nuestras pero dan bastante leche, nos ofrece un poco de leche y no le hacemos el feo.  Es increíble, de la teta al vaso directamente. Y calentita al estomago de un par de tragos.  Erlinda se rie porque dice que me van a dar unas cagaleras que no voy a poder seguir el ritmo. 

 

Volvemos a por nuestras cosas para seguir el camino y no nos dejan marchar sin ofrecernos un buen plato de arroz con frijoles.  Yo aquí voy a reventar, variedad de comida no hay, pero cantidad mucha.  Nos despedimos de la familia de D. Rufino con bastante pena porque son muy familiares  y el trato ha sido fabuloso (como con el resto de productores).

 

Tras un poco de camino llega una de las difíciles pruebas que tenían preparadas par mi los nicas aventureros.  Esta vez el rió puede pasarse por un puente, pero el puente es un tronco, como otras tantas veces, pero en esta ocasión mide unos doce metros de largo y hay una altura de mas de tres metros hasta el agua.  Ellos se comprometen a pasarme la mochila, para que no me moleste, y Erlinda es tan amable de llevar mi cámara de fotos, no para que no se me caiga, sino para hacerme la fotos si me caigo, que ya me voy conociendo a los nicas estos.  Me cuentan que las anteriores compañeras no quisieron pasar por el puente, pero a ellas les pillaba de subida, por lo que esperaron a que ellos regresaran, pero a mi me pillaba de bajada, así que si no pasaba el puente me tocaba quedarme en Nicaragua para el resto de mi vida.  Allá que me lanzo y tras pasos hacia delante y hacia atrás y sin hacer caso a los comentarios de mis compañeros,  porque lo que querían era que fuera al vacío logro pasar el puente.  Je je je je.  Yo tampoco pensaba que lo pasaría.

 

De nuevo mas selva, mas lodo, mas sol, mas producciones de cacao, y el día nos va dejando casi sin fuerzas.   El ánimo se mantiene vivo.  Me gusta cuando Don Diego dice que no sólo es que Dios existe sino que encima está de nuestro lado y nos va ayudando  en todo.  Lo cierto es que para estas ocasiones viene bien gente como él, que anima a cada momento.   Está siendo increíble para mí compartir estos días tan duros con estos dos compañeros.  El “equipo” como yo les llamo, no decae, y seguimos caminando y caminando.  

 

Casi llegando a la Aurora conocemos a un nuevo productor, que se acerca a nosotros a preguntar que está haciendo por aquí un Chele.  Al principio no parece tener muchos amigos este señor, pero entre bromas y sonrisas le explico mi trabajo.  Ya parece que este tipo se va ablandando con nosotros, y la verdad es que al principio impresionaba, porque eso de que todos lleven un machete de medio metro para abrirse camino en la selva y otras utilidades mas y que algunos de ellos lleven arma no me acaba de gustar.  Al final nos hacemos amigos y todo.  Ya suelta alguna sonrisa de vez en cuando y entra en el juego de bromear con el español.  Nos presenta a su hijo  y le dice que nos obsequie con naranjas.  Nada que ver con las valencianas, pero que bien viene ahora algo de liquido y de energía para el cuerpo.  Contándole todo lo que hacemos se ve interesado para trabajar con nosotros el tema de la reforestación, asi que nos tomamos sus datos para mantener una futura reunión ya que ahora no hay tiempo de contarselo todo,  y muchas ganas tampoco, y no podemos dejar que la noche se nos venga encima.    Por esta vez me he sentido como un reclamo publicitario,  un instrumento de marketing en plena selva.

 

Caminamos algo de una hora mas y llegamos a la Aurora, donde tras refrescarnos un poco nos vamos a casa de Don Diego y Doña Inés nos prepara algo de arroz, frijoles, y huevo (cuanto tiempo sin comer huevo)  y también cuajada, que es una especie de queso muy amargo que ellos toman.

 

Parece mentira que llevemos tres dias enteros hablando y todavía bajo las estrellas tenemos muchos temas de conversación con Don Diego, pero no queremos “dilatarnos” mucho puesto que mañana hay que madrugar para coger la panga que nos llevará a Bluefiels.

 

Segundo dia por las comunidades (martes 9 sep)

Segundo dia por las comunidades (martes 9 sep)

 

La noche no es que haya sido muy grata.  La hamaca es más bien incómoda, y mantener todo el tiempo la misma posición no me facilita el sueño. Don Diego ronca como él solo, y a media noche el frío se deja caer sobre los campos de Nicaragua y es la gota que colma el vaso para que no pegue ojo en toda la noche.

 

El madrugón no falla ningún día, pero hoy precisamente yo tenía muchas ganas de que amaneciera, asi que  comenzamos a andar pronto para que el sol no nos coja todo el día.  No andamos ni una hora y vemos al primer productor, que nos ofrece leche de vaca recién ordeñada, visita a la parcela y para desayunar un buen plato de arroz con frijoles.  Uf que empacho de buena mañana.

 

El sol hoy castiga más que ningún día, y el camino se hace duro.  La suerte es que el sol de estos días ha secado el camino y hay poco barro, pero el calzado no es cómodo y la mochila pesa cada vez mas.  Yo que había dado vacaciones un año al camino de Santiago y aquí estoy haciendo el camino pero a lo nica que es mas duro todavía.  Hoy las distancias son más importantes y nuestras fuerzas van mermándose.  No soy el único Erlinda tiene un gran dolor de cabeza y es por el sol justiciero que hoy nos acecha, D Diego también se queja de su rodilla y yo no me quejo pero estoy peor que ellos.  Hoy es el único día que me he desanimado un poco.  Recuerdo cuando Rosa comentaba que si le gustaba todo esto se quedaba y no volvía a España, y ahora es cuando tengo claro que yo aquí para siempre no me quedo.  Y es que Dios aprieta pero no ahoga.  Tras la cruzada de uno de los ríos, decidimos que es poco el baño hasta la cintura y dejamos las mochilas y nos metemos de cuerpo entero.  Ahora es cuando entienden porque me metía yo en todo riachuelo mientras ellos esperaban a la orilla.  Es cierto que no les gusta tanto el agua como a nosotros, pero la sensación de ir todo el día mojado de sudor se alivia con uno de estos baños de vez en cuando.

 

Y mas y mas caminata, esta vez hasta llegar a la primera productora que conocí.  Aquí una de las anécdotas, tras cruzar el rió decido quitarme las botas que tanto castigan mis pies y ponerme las sandalias (nada recomendado por todo el mundo pero yo a  la mía).  Viendo la parcela dejo el pie sobre un hormiguero, y esas no son como las españolas.  A los pocos segundos tengo mis pies llenos de unas hormigas diminutas que pegan unos bocados que rabio de dolor, y a cada bocado que me dan gota de sangre que me sale.  Me pongo a dar saltos como un loco y a quitármelas de encima.  Os aseguro que si me quedo un poco más de tiempo ahí se me comen vivo.  Me dejaron los pies como un cristo las hijas de….

La productora y la familia son simpatiquísimos, sobre todo ella que me compara con un fruto que ellos tienen muy rojo y dice que el sol me ha puesto las orejas ya la cara como ese fruto que ahora no recuerdo su nombre.  Los hijos son muy bromistas conmigo.  Son los de la foto de arriba.  Están comiendo cacao.  El cacao tiene unas semillas grandes dentro, que es de lo que se saca el polvo para hacer chocolate, y esas semillas están recubiertas de una especie de vulva pringosa que se come, que está dulce, y asi de paso de merendar limpian los granos para poder se molidos.

                                         

Seguimos haciendo camino que es lo nuestro hasta llegar a la casa de Don Rufino, donde nos acogen de forma muy hospitalaria dándonos cena (arroz con frijoles of course) y un techo donde dormir y montar nuestras hamacas.  Mientras llega don Rufino estamos con la familia que a mi me tratan como si fuera uno de ellos.  Los hijos me enseñan a jugar a un juego de cartas y  nos lo pasamos bomba mientras anochece con risas y bromas, y de vez en cuando alguna trampa con los naipes.

 

 

Primer dia por la selva (8 sep)

Primer dia por la selva (8 sep)

Madrugamos bastante al día  siguiente ya que hemos quedado con D. Diego, indígena que conoce la selva como la palma de su mano y será el quien nos lleve a visitar los productores que es lo que hemos venido a hacer.  Sin él sería imposible llegar a ningún sitio porque aquí lo más fácil es perderse.  Yo que presumo de orientación, a veces cuando nos adentrábamos en el bosque donde casi no había luz dejábamos una senda por otra, y un atajo tras otro, me daba la sensación de que estábamos dando vueltas al mismo sitio constantemente, pero no era así, D Diego conoce muy bien el lugar.  También en ocasiones contábamos con la ayuda de los indígenas del lugar, que nos indicaban el camino más rápido o el mejor paso sobre ríos para llegar a nuestro destino, todo gracias a las amistades que D Diego mantiene por todo el lugar.

 

Los paisajes son increíbles.  Y de una diversidad enorme, ya que cambia el paisaje en cada momento.  El caminar es duro ya que llevamos botas de hule (agua) porque hay mucho lodo (barro).  Debido a que hace varios días que no llueve el camino está bastante seco, pero en zonas de sombra el lodo (barro) puede llegarte a la cintura si no sabes pisar donde toca.  Que en mi caso ha sido más de una vez.

Que os voy a contar de toda la fauna y flora que estoy conociendo.  En cuanto a plantas hay miles de especies, y de árboles y de flores y de palmeras y arbustos.  Hay una planta que me ha cortado tres dedos con solo rozarla. Si es que aquí hay que andar con pies de plomo.  D. Diego nos va advirtiendo cuando anticipa algún peligro, pero hay veces que llega tarde…  Menos mal que de momento nada es grave.

Animales también hay una gran variedad.  Sobre todo aves, que abundan y su belleza y colorido es muy particular.  El pájaro carpintero, pero este sin cantar la famosa canción. También serpientes, de varios tamaños, venenosas e inofensivas, pero yo por si acaso las miro de lejos. Los monos que tanta gracia me hacen. Cotorras, loros y cacatúas abundan.  Cocodrilos, que no hemos visto pero si los ves es mala señal porque si se acercan es que están buscando alimento.   Los tigres tampoco se dejan ver, pero los hay, nos cuentan los indígenas que en las cabañas mas adentradas al bosque por las noches entran y se llevan a los perros para comérselos, y en ocasiones hasta se han comido a niños.  Y no es para meternos miedo, es una realidad, pero tranquila mami, que yo ya no soy un niño.

 

Todas estas camitas al sol y por los adentros de la selva nos la pegábamos porque había que visitar a los productores.  Desos que es la ONG para la que colaboro  lleva un par de años con varios proyectos de asesoramiento agrícola  y comercial a los productores de zonas aisladas de Nicaragua.  Estos indígenas hasta hace poco solamente producían para su consumo, sin tener acceso a otros productos como medicamentos, productos de higiene, alimentos diferentes a los producidos por ellos…  Con el proyecto de Desos se pretende que estas familias obtengan ingresos económicos adicionales para poder acceder a otros servicios y bienes de necesidades tan básicas como educación y sanidad.  De modo que se les está enseñando a producir frutos como el cacao o el arroz en mayor escala, así como a facilitarles los medios para poder comercializarlo, con una feria que organizamos en la ciudad de Bluefields quincenalmente, y contactos con empresas exportadoras de cacao.  Los resultados ya se están viendo, ya que algunas producciones de cacao ya están dando su “plata”.  También desde Desos se está potenciando la reforestación, ya que aquí los bosques han sido muy castigados por la mano del hombre y los huracanes, y también la agricultura silvopastoril y la producción de alimentos de forma ecológica.

 

Mi labor ha sido el acompañamiento al ingeniero agrónomo que da consejos de poda, de tratamiento de plagas, de riegos, de abonos orgánicos…  (ya me estoy poniendo mucho en estos temas)  a todos los pequeños productores.  Una vez en terreno me presentaba a los productores, y hablábamos con ellos del proyecto, de cómo iba todo, de las propuestas que tenían, de la experiencia hasta la fecha, de los inconvenientes que estaban teniendo con el proyecto…  Y una vez cogida la confianza suficiente intentaba de convencerles de la importancia que tiene el que formen una cooperativa entre todos los productores de la zona.  Por su cultura están acostumbrados a trabajar de forma individual. Lo que Desos pretende es formar una cooperativa con los productores para que tengan mas ventajas a la hora de poder comercializar sus productos, tener instalaciones comunes, conseguir mejoras en los precios del transporte de sus productos y otra serie de ventajas.  Otros compañeros míos que han estado aquí antes han estado estudiando la legislación del asociativismo y también la exposición a los productores de la misma.  Mi labor principal es la de cerrar la formación de la cooperativa de forma que sean autosuficientes y la ONG tome otros proyectos con otros beneficiarios.  Bueno y muchas mas cosas que ya os iré contando, no solo hago todo esto.

 

El trato con los productores es una experiencia única.  Les encanta hablar con el español.  Es curioso pero me llaman “el Chele”, al igual que lo hacen algunos de mis amigos.  Aquí Chele significa hombre blanco,  y casualmente mis amigos llevan llamándome así muchos años.  Así que la primera vez que me llamaron Chele dije, ¡Hostias! ¿Cómo coño saben estos como me llamo? Fue gracioso.    

Se les ve felices y se asombran de que venga alguien de tan lejos tan solo para ver como va su producción y conocer si están contentos o no con el programa.  Se sienten importantes, y se les nota en la mirada.  Todos me preguntan por las horas que me ha costado llegar desde España aquí.  Y todos se asombran de lo difícil que tiene que ser para un español pegarse toda esa caminata de horas bajo el sol y con las dificultades que conlleva cruzar la selva para visitarles a ellos en exclusividad.  Creen que solo ellos son capaces de poder moverse por estos lugares, pero no es así, que aquí uno también se ha pegado sus caminatas y sus palizas a lo largo de su vida y se ve preparado para esto y para más (bueno no para mucho más).   Algunos me preguntan que si soy militar en mi país y a mi me entra la risa.   Es divertido hablar con ellos, son bastante alegres  y bromistas, si les das pie a que bromeen contigo lo tienes mal porque no dejan de hacer bromas y de reírse del y con el español.  Para más colmo están D Diego y Erlinda que les cuentan todas las aventuras que nos pasan y los nicas se parten de risa. Hay algunos que solo con mirarte ya se están riendo, no lo entiendo pero es así, los indígenas de aquí son alegres por naturaleza y se ríen con gran facilidad.  ¡Envidiable!    Y no solo disfruto de las conversaciones con los productores, sino también con toda su familia.  Es gracioso cuando me preguntan que si de España he venido con avión o por carretera.  El avión solo lo han visto en el cielo o en algún libro.  Lo divertido es que en estas conversaciones te ofrecen algo de lo que tienen en casa, caña de azúcar, un coco abierto para que bebas su jugo, una mazorca de maíz, un jugo de naranja, un fresco (bebida que preparan a base de agua y frutos varios, pero peligroso para nuestros estómagos), un plato de arroz y frijoles, leche de sus vacas…

 

Tras varias visitas a productores acabamos la jornada, después de muchas horas de pateo en la parcela de Don Medardo, quien nos facilita la llave de una pequeña capilla que hay cerca de su casa para que pasemos allí la noche y nos ofrece cena para más tarde.   Llega el momento de la ducha.  Aquí está complicado lo de ducharse.  Yo que me quejaba de la ducha que tengo en Bluefields y añoraba la de mi casa, ahora es la de Bluefields la que añoro.  La sensación de estar todo el día sudado no la llevo muy bien.  Yo no suelo sudar mucho, de hecho cuando hago deporte con más gente no sudo la camiseta y el resto va empapado, pero aquí todo el día vamos como si nos hubieran tirado por encima un cubo de agua.  El calor es insoportable.   Y la ducha pues lo que os iba a contar, si hay un pozo cerca se saca agua y te vas lavando por partes, como hacían nuestros abuelos (cuanto me acuerdo de ellos en este viaje y de lo que me contaban de sus infancias), o bien si hay un rió cerca te metes al río y te lavas como buenamente puedes.  Hoy hay suerte y hay un riachuelo al lado de la iglesia, así que de forma rápida para que los mosquitos no se me coman vivo me pego un “rentón” y me cambio la ropa.  No se si seré capaz de volver a ponerme en la mañana la misma ropa que me acabo de quitar...

 

Nos acercamos a la casa de D Medardo a por la prometida cena.  Esta vez el plato de arroz  lleva un trozo de pollo.  La cena es muy particular.  La familia se compone por D. Medardo, su señora, sus 4 hijos y 3 hijas, y su padre de 83 años y una salud de hierro.  Con la luz de una vela y a penas sin vernos las caras la conversación va tomando diferentes rumbos, siempre salpicada de preguntas al español con referencia a la vida al otro lado del atlántico.  La señora de la casa va sacando los platos de la cena de uno en uno, con un intervalo de tiempo considerable, creo que los calentaba al fuego de uno en uno, primero se sirve a los invitados, quienes comen sin esperar a los demás ya que “dilata”(se retrasa) bastante la cocina.  Después el cabeza de familia, seguido de los hijos, del abuelo y por último de las mujeres.   La luz no da para ver lo que se come, pero esta bueno sabe bien, y lo de que es pollo me lo creo porque lo dijeron, pero realmente no sé lo que era.  Ah si, para acompañar el arroz hay plátano asado, que no es banano (lo que nosotros conocemos como plátano) sino que es un plátano sin sabor, harinoso y que se como asado o frito.

De camino a la capilla decidimos tumbarnos a la intemperie antes de acostarnos pues hay un cielo estrellado y con una luna que ilumina la selva casi tanto como su compañero el sol.  Bajo el cielo estrellado y tumbados los tres hablamos de muchas cosas.  Hay que ver lo que disfrutan estos dos nicas “platicando” conmigo y conociendo otra cultura tan diferente a la suya, pero lo que ellos no saben es que yo disfruto infinitamente más con ellos y con sus pensamientos, vivencias y formas de ver las cosas.

La subida a La Aurora (dom 7 sep)

La subida a La Aurora  (dom 7 sep)

Amanezco muy temprano para coger una panga, que es una especie de patera pero con motor, que nos llevará a la Aurora, una pequeña comunidad que hay rió arriba. 

Dejando atrás Bluefields, atravesamos la bahía, mas de dos horas a pleno sol por la bahía hasta coger el rió.  El rió es ancho, por lo que el sol sigue dándonos sin ningún pesar.  Tras tantas horas  de conversación con Erlinda ya no se de que hablar con ella así que hago nuevos amigos.  En la panga va una profesora de la Aurora, que algún fin de semana baja par estar con la familia.  También conozco a Natividad, que aunque lo parezca no es mujer, es un chaval de 15 años, que ya ha dejado de estudiar. Se vuelve loco por hacerme preguntas de mi lugar de origen, y por preguntarme cosas que tan solo ha visto en libros, como un tren o mil cosas que para nosotros son tan habituales. 

El sol castiga sin cesar, y el viaje se hace muy pesado.  Es divertido ver la diversidad de especies vegetales que abundan a un lado y otro del rió, y los animales, pájaros de muchas formas, tamaños, colores, cantos….  Muy curioso también las tortugas que hay a las orillas del rió, que se echan al agua cuando pasamos con la panga (Gonzalo estuvo aquí y no vio ni una, yo vi cientos, ¿qué estarías mirando Gonzalo?). Es divertido también  comentar los diferentes animales con Natividad, y al mismo tiempo me pregunta por animales que nunca ha visto pero que le contaron en la escuela que existían (elefantes, avestruces, toros bravos, osos…)

Después de ocho horas llegamos a la Aurora.  La Aurora es una pequeña comunidad, a la orilla del rió.  Es un núcleo de población importante, no se cuantas personas habrán, pero no hay luz ni agua ni asfalto ni aceras ni tantas otras cosas.  Aún así es un lujo comparado con los otros núcleos que se encuentran en la montaña.  Aquí hay alguna pequeña tienda donde se puede conseguir algo de alimento.  Eso sí, todo natural, del tiempo, nada hay aquí fresco de la nevera, con el calor que hace y lo que apetece tomar cosas frescas aquí es imposible.  Conozco un poco la aldea con Erlinda, y también vamos a conocer a Don Diego, nuestro acompañante y guía en los próximos días. Cuando anochece, a las cinco y media de la tarde mas o menos no hay vida, se fue la luz y la gente se va a la cama pronto, no se puede leer, ni hacer sudokus, ni jugar a las cartas, ni ver la tele, ni jugar a la play, ni consultar en Internet…  Y por estos motivos, y también porque estábamos cansados nos fuimos a dormir pronto Erlinda y yo, en una pequeña cabaña que nos prestaron de la alcaldía, sobre unos colchones con agujeros como puños, que la ratas se habían encargado de realizar.   No solo iba a dormir en la casa de Bluefields con ratas, aquí también las había, y no solo eso, arañas enormes y ranas dentro de la cabaña que trepaban por las paredes…   Y todo sin pagar los 20 euros que se pagan en el zoo de Valencia. 

De vuelta la la civilización

De vuelta la la civilización

Hola amigos.

Tras mi aventura por la selva he vuelto a la ciudad. Hemos trabajado duro estos dias y estamos aqui para organizar una feria a los productores que bajan desde arriba del rio aqui a Bluefields el proximo sabado.  Os resumo que han sido unos dias muy duros, en los que no han faltado anecdotas y experiencias inolvidables.  He subido algunas fotos y ya os cuento con mas detalle si os interesa leerlo.

Un abrazo.

VOY A HACER UN PEQUEÑO PARENTESIS

VOY A HACER UN PEQUEÑO PARENTESIS

Se que escribo mucho ultimamente, pero es que esto de poder comunicaros lo que aqui se siente me apetece muchisimo.  "Ahorita" voy a dejarles a ustedes mas tranquilos puesto que mañana a las seis de la mañana cojo una "panga" para subir a las comunidades que hay arriba en la selva, donde voy a desarrollar la mayor parte de mi trabajo.  Si todo va bien no regresaré hasta el próximo sábado ya que bajaré con los productores para realizar una feria con sus productos aquí en la ciudad de Bluefields.  Las comunidades se encuentran a ocho horas de panga rio arriba, y luego entre unas y otras hay ocasiones que hay mas de dos horas de caminata.  Esto no es España, aqui la comunicación está muy mal.  Alli no dispongo de internet, pero tampoco de agua corriente, ni de luz. Asi que a la vuelta ya os iré contando, y colgaré mas fotos.   Gracias a todos por visitar el blog y por hacernos sentir mas cerca de España.  Y muchas gracias también por vuestros comentarios.  Eso sí, a lo largo de esta semana las compañeras de San Miguelito van a seguir actualizando el blog, asi que dadles mucho apoyo con vuestros comentarios que aquí hace mucha falta y se agradece enormemente.

A mis padres, a mi hermana, a mis niñas de S Miguelito, a mi familia, a mis amigos, a mis conocidos, a mis desconocidos.....  nos encontramos aqui dentro de una semana.    Un fuerte abrazo....

 

 

El soñado CARIBE

El soñado CARIBE

Anoche salí a cenar a eso de las ocho y media y me costó encontrar un sitio para cenar ya que aquí se cena a eso de las seis.  Después habia quedado con dos chicas catalanas, Lidia y Laura, que llevan aquí casi un año. Al principio trabajaron para Desos, la ONG con la que estoy yo pero ahora estan elaborando el proyecto de carrera en convenio con la alcaldía de Bluefields.  Me vino muy bien conocerlas porque aquí salir solo es impensable y por otro lado porque tienen una visión muy profunda tanto de la cooperación como de la ciudad y sus gentes, de modo que me vino muy bien “platicar” con ellas extendidamente.

 

A la mañana madrugón del diez, a eso de las cinco.  No hace falta despertador ya que la luz del sol y los gallos que tengo alrededor de la casa hacen que abandones la cama sin dificultad. Hoy no salen las cosas redondas, el plan de pesca se anuló ayer por no sé que motivo, de modo que según recomendación de Lidia y Laura me he presentado a las seis menos diez en el muelle municipal para coger una panga e ir a Laguna de Perlas, un sitio que por lo visto es encantador.  Pero la panga no salia hasta las nueve y regresaba temprano, resumiendo que después de tres horas de panga solo me quedaban dos para poder estar alli y ver aquello, no valia la pena asi que vuelta a casa para coger otra panga hacia Blof, que según Zeneida (administrativa de la ONG) es un buen sitio para pasar el dia.  Algo hay que hacer que hoy es sabado y las horas aquí solo se pasan muy lentas.  El madrugón y el paseo hasta el muelle ha valido la pena ya que alli he conocido a un anciano muy negro de 93 años que iba hacia Laguna de Perlas y me ha hecho un breve resumen de su vida, y de su pensamiento sobre la autenticidad del español y el inglés que aquí se habla.

 

Vuelvo al muelle, esta vez a otro para coger una panga que me llevara a Bluff, un pequeño poblado situado sobre un terreno que separa la bahía de Bluefields y el mar Caribe.  Es curioso esto de las pangas, no hay horario para ellas, solo salen cuando se llenan, es decir cuando hay doce personas, os imagináis un autobús de la EMT que no circulara hasta que no estuviera a rebosar???  Una media hora de panga y llegamos al muelle de Bluff.  Hay una zona militar y un cementerio de viejos barcos.  Atravieso el poblado sin saber dónde voy. La gente aquí se dedica casi en su totalidad a la pesca, tienen pequeñas barcas  y con ellas salen al Caribe a pescar para comer y para vender el resto a los comerciantes.  Bluff al igual que todo el país está repleto de niños, eso de que los niños vienen de Paris es mentira, los han de sacar de aquí porque aquí están todos.  Lo comentaba antes con mis compañeras por teléfono, aquí te levanta el ánimo los paisajes y la sonrisa de los niños, porque el resto, todo lo demás es bastante duro.  La gente de este poblado es muy agradable, te miran, te sonrien  y los mas atrevidos te preguntan algo.  Siempre las conversaciones comienzan en inglés, me toman por un gringo.  No solo les gusta preguntar, les gusta contarte su vida, y que te preocupen por ellos.  La mayoría no se queja de la situación del país, lo que han visto ha sido incluso peor, mas hambre, mas miseria, guerra, huracanes… Ellos son felices.

 

Yo a este sitio había venido a relajarme en la playa, asi que decido dejar de conversar con la gente y de juguetear con los niños y la cámara de fotos y pregunto a los niños como ir a la playa, a ellos les encanta que les preguntes, y que les hagas fotos, y luego que se las enseñes, se rien unos de otros cuando se ven en la pantallita.  Aquí los niños no son nada tímidos, y les encanta hablar con el “español” que es como ellos me llaman a veces. Hay un paseo hasta la playa pero es agradable.

 

Al fin llego al tan esperado Caribe.  No me lo puedo creer, al horizonte se ven kilómetros y kilómetros de playa y no hay nadie, es toda para mi.  Es increíble. Es algo así como Benidorm en pleno mes de agosto.  No te lo crees?  Pienso colgar fotos…

 

Tres horas y media en la playa creo que es mas que suficiente, debo regresar al muelle para llenar otra panga y salir hacia Bluefields,  y preparar todas mis cosas para mañana salir hacia la selva.

Primer contacto con BLUEFIELDS

Primer contacto con BLUEFIELDS

 

Tras una buena ducha y una breve conversación con  D. Pablo me fui al restaurante que me aconsejaron, aquí cerquita. Es una mezcla de restaurante y  hora a la que fui primaba la discoteca. Para que te hagas una idea, es un restaurante flotante, además asi se llama, y está suspendido el las aguas de la bahía de Bluefields con una terraza circular que da a la misma bahía, donde están situadas las mesas.  En el centro de la terraza una pista de musica, donde se puede escuchar musica afro, ya que aquí gusta bastante  y algun que otro tema algo mas internacional. En medio de la pista cuatro chicas multas, mas tirando a negras que se mueven que da gusto.  La comida aquí no está mal, el único inconveniente es que no hay luz.  Dicen que aquí en Bluefields les gustan los sitios sin luz, asi que para elegir en la carta tienes que solicitar la ayuda del camarero que enciende la pantalla de su movil para que puedas leer la carta.  Lo mejor del sitio es la vista que hay de la bahía, en la que se ve pasar de vez en cuando alguna pequeña barca de un pescador, que por lo visto pescan de noche,  y de fondo una tormenta que lanza de vez en cuando un rayo e ilumina toda la bahía y el mar caribe.

 

De ahí a la cama que llevo un dia pesado  y estoy bastante cansado.  A la mañana siguiente madrugo bastante, hay q tener en cuenta que aquí el sol sale a las 4.30 de la mañana y la vida comienza muy temprano.  Aprovecho para arreglar un poco las cosas que todavía no he sacado de la mochila y como falta bastante para empezar a trabajar (comenzamos a las ocho) me doy un paseo por la ciudad.  Hay que reconocer que es una ciudad muy dura, se ve bastante miseria y necesidad.  Las gentes son agradables, pero quizá menos que en otras zonas de Nicaragua. No obstante a cualquiera que le ofrezcas conversación no te la rechaza y te cuenta todo lo que quieras saber de su vida, cultura y costumbres.  Aqui hay una mezcla de razas algo peculiar, ya que está el tipico nica de todo el país, pero por otra parte hay mucho negro y mulato.  Hay ocasiones en las que parece que estes en el mismo Africa.  Esto es debido a que la ciudad fue poblada en sus origenes por los exclavos de los buques que naufragaban que iban de Africa a America.  También el idioma es peculiar porque se habla el castellano, pero la lengua de los nativos es el inglés criollo, por la influencia de los piratas ingleses que venían a este puerto a abastecer sus barcos de provisones.

Después de la vuelta al trabajo a la oficina.  Es muy diferente el trabajo a lo que me esperaba, pero he venido con la mente muy abierta asi que no me costará mucho adaptarme.  A mitad de mañana como no aguanto mas en la oficina me voy con Zeneida a hacer gestiones a la Alcaldía,  muy interesante la experiencia y el sistema burocrático de este país.

 

Tras el trabajo matutino mantengo una larga conversación con una policía de los presos del centro penitenciario.  Me cuenta un poco como viven, en el modulo contiguo a la casa hay dos celdas de 18 y 20 personas cada una en la que según ella lo comparten todo, incluido los presentes que les traen los familiares.  No quiero enrollarme pero la conversación es muy profunda y es en estos detalles en los que te das cuenta cuan diferente es el mundo fuera de nuestras fronteras.

 

Me voy a comer al Paladar la Costeña,  y realmente no se lo que como, porque la que lo sirve no sabe explicarme que es lo que lleva cada plato, o no le apetece mucho, asi que lo dejo en manos del azar pero no me sale mal la jugada porque a pesar de no saber lo que como no está malo del todo. En la oficina se rien cuando les digo que no se que comí pero que me gustó. El postre de la comida ha sido fabuloso, exquisito, tremendo, consistia en una llamada telefonica de Belén y de Rosa, que me tenian muy preocupado, pero a pesar de ser un viaje duro estan muy bien y eso me tranquiliza muchisimo.

 

Y de vuelta a lo oficina,  La verdad es que necesitan mucho apoyo administrativo, sobre todo para cosas que entendemos nosotros con facilidad pero que ellos por su cultura no lo ven tan logico como lo vemos en el mundo desarrollado.  Todavía no está claro lo que voy a hacer la semana proxima ya que en teoría debería subir para las comunidades, pero el borrador del trabajo que tengo que hacer allí todavía no ha llegado desde Barcelona, asi que hay dudas de lo que haré.  Al final decidimos que el domingo a las seis de la mañana me voy con Erlinda (la ingeniro agronomo de la ONG) a las comunidades y desde aquí reclamarán el borrador  para enviarnolo en lancha el lunes y recibirlo alli el martes, asi comenzar el trabajo de campo. 

 

De modo que ya es fin de semana y lo tengo planificado al cien por cien.  Dentro de un rato me voy con 3 chicas catalanas que están aquí trabajando, el contacto me lo facilitó mi amigo Gonzalo, no sé ni lo que hacen aquí, ya os lo contaré.  Mañana sábado si todo va bien me voy con José Arana, el director de la ONG aquí en Bluefields que me ha invitado a ir a pescar con unos amigos suyos.  Nunca he pescado, pero parece una buena opción porque aquí hay pocas alternativas de ocio.  Como ya he comentado Bluefields es una ciudad complicada.  Hay mucha población, 40.000 habitantes y pocas opciones de ocio.  Al ser una ciudad con puerto hay mayor indice de alcolemia, eso dicen yo no  lo entiendo pero hay costumbre marinera de beber, además no hay alternativas de ocio, por lo que la gente se tira mucho a la bebida. También es una ciudad muy poco comunicada, solo el  puerto y el pequeño aeropuerto, hay gente que no conoce otro lugar que este, y eso hace que la gente este algo cerrada al exterior. Bueno voy a dejar ya este tema.  Mi plan para el  domingo a las seis de la mañana es coger una  lancha para subir a la selva, a las comunidades,  ocho horas me esperan de lancha rio arriba.  Ya os cuento, que ahora voy a ver si publico esto en el blog fotos y charlo un rato con D. Pablo, el guardia.

 

LO MEJOR DEL DIA: Saber que las princesas están bien.

LO PEOR DE DIA: Joder, no hay nada.

 

 

 

Mi primer dia sin mis niñas...

Mi primer dia sin mis niñas...

 

Nos ha costado mucho tener que dejar de disfrutar de Nicaragua y ponernos manos a la obra.  Sobre todo me ha dado mucha tristeza tener que dejar a mis mañas y partir solo para Bluefields, pero es a lo que hemos venido.

 

No se nada de ellas y no se como llevarán su avetura, lo único que se es que al dejarlas en la parada de autobus un señor nos informaba de que no habia autobus para S Miguelito y que el siguiente salía a las 6 de la tarde en lugar de a la 1 como estaba previsto. Aqui en este país todo funciona así.  Me tienen algo preocupado pero seguro que ha ido todo fenomenal.   Suerte chicas.

Yo me he ido con nuestro amigo Antonio Reyes el taxista hasta el aeropuerto y alli no sabían ni a que hora salía el vuelo.  Cada uno me decia una cosa.  He tendido que dejar en el aeropuerto mucha ropa porque no podia facturar tanto peso,  asi que me siento cada vez mas Nica, cada vez me hacen falta menos cosas para poder sobrevivir.

El vuelo ha sido bonito, una hora paisajes impresinantes, siempre y cuando las nubes me dejaran contempar Nicaragua desde el cielo.  El avión era muy pequeño no se los que ibamos pero unos veinte, yo iba justo detras del copiloto, y si extendia el brazo podia tocar los mandos, aquí los talibanes lo tienes bien facil.   A mi lado iba una niña que es de una comunidad de por aquí, voy a colgar la foto, luego la veis.  La pobre estaba enferma y la han operado en Managua, ha estado mas de un mes en el hospital.  La verdad es que las vidas de esta gente son de película, y la lucha por sobrevivir no tiene nada que ver con lo que nosotros conocemos.  Uf...  ya profundizaremos más en este tema.

Nada mas llegar no había nadie en el aeropuerto esperandome, como todo en este país, pero al poco rato ha venido Jose Arana, que es el director de la oficina de Desós aquí en Bluefields.  Hemos ido en taxi hacia la oficina y la ciudad es impresionante, son unos 40.000 habitantes y las condiciones de vida son muy precarias.  Aquí lo taxis suelen compartirse, asi que se ha subido con nosotros una señora.  Tras someterla a un pequeño interrogatorio me ha estado contando que era religiosa, de una religión que no he entendido muy bien porque era canadiense y hablaba poco español.  Estaba aqui por cuatro años con su marido que era sacerdote, y aqui estaban ayudando a los más necesitados, un personaje interesante.   He visto poco de la ciudad porque nada mas llegar ni me he podido pegar una ducha me he puesto a trabajar en la oficina, bueno primero a conocer a los compañeros de aquí y despues a trabajar en la oficina. 

La casa está muy bien. Es una casa grande, donde abajo estan las oficinas y arriba la vivienda que es donde voy a estar alojado.  Tiene un pequeño jardin (por llamarlo de alguna manera) y unas vistas muy buenas al golfo de Bluefields.  La casa linda con la comisaría de policía, bueno no se si es comisaría o que és pero hay muchisimos policias, muy armados como es típico aquí.  Y lo mas curioso es que a la parte de detrás de la casa, tras una vaya de unos dos metros hay tambien muchos policias y señores en una especie de patio.  A mi me ha parecido extraño y tras preguntarle a José, me ha confirmado lo que yo ya sospechaba, que esto de al lado es el centro penitenciario de la ciudad.   A ver, me tranquiliza pensar que esos señores que estan separados de la casa por una simple vaya, de las que conocemos ahi, sin mas seguridad añadida, son los presos que están a punto de salir y no son nada conflictivos.  Los peores me asegura José, no salen al patio.     Tras un poco de conversación con los 3 empleados que hay ahora mismo, y algo de trabajo administrativo  (con que facilidad se me ha olvidado a mi la contabilidad que me enseñaron en la facultad) hemos acabado la jornada de la tarde y se han ido todos a sus casas.  Así que aquí me quedo en la casa, pero no solo, hay un guardia, D. Pablo que viene por las noches a cuidar de la casa, asi que al menos tendré conversacion por las noches. 

Bueno amigos, voy a pegarme una duchita, a deshacer la maleta y a ver si ceno algo.  Estoy agotado.....