Blogia

NICARAGUA - 2008

BLUEFIELDS XII

BLUEFIELDS XII

Para los que os interese os adjunto el link de una entrevista de un periódico de Castellón a mi compañero Gonzalo que estuvo por aqui hace un par de meses.


 http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/noticia.asp?pkid=405439

FERIA EN BLUEFIELDS V

FERIA EN BLUEFIELDS V

Mis dos ayudantes en la feria,  Fransisco y Ulises.  Hijos de dos productores y con doce añitos cada uno se pegaron doce horas de panga.

FERIA EN BLUEFIELDS IV

FERIA EN BLUEFIELDS IV

Veis como si que hay nicas guapas. 

FERIA EN BLUEFIELDS III

FERIA EN BLUEFIELDS III

Al pobre Ulises no le salen las cuentas

FERIA EN BLUEFIELDS II

FERIA EN BLUEFIELDS II

Compreme señora, esta BARAAAAATO.

FERIA EN BLUEFIELDS

FERIA EN BLUEFIELDS

Hoy hemos celebrado en Bluefields la feria con los productores de Kukra River. Todo un exito.

KUKRA RIVER III

KUKRA RIVER III

Y pensar que nosotros nos quejamos cuando llueve.  ¿Os imaginais la situacion de estas personas cuando está mas de dos semanas sin parar de llover metidos en esas casas con las comodidades mínimas?

KUKRA RIVER II

KUKRA RIVER II

No os podeis hacer una idea de la suerte que estamos teniendo con este tiempo tan soleado, y yo quejándome.  Pongo algunas fotos para que veais la situación de estas personas en Kukra River (La Aurora y las demás comunidades) en los meses de lluvias, que son muchos.

KUKRA RIVER

KUKRA RIVER

Casi sois mas rapidos en ver el blog que nosotros en publicarnos.  Ya se que os hace ilusión ver las fotos y comentarios, y a nosotros tambien que lo sigais con tanta ansiedad.

Amada, no llores más viendo el blog que con lo que llora mi madre ya es mas que suficiente.

Juanan, que te has picado mucho al blog y eso esta bien.  Gracias por tus comentarios.

Primicas,  que me alegra que esteis disfrutando con el blog.

Patacas, que comida os pegasteis el dia de la virgen, y yo venga frijol, a la vuelta ya lo celebramos.

Gode, que bien me estan viniendo las vitaminas esas que me recomendastes, aquí hacen mucha falta.

Mari Requena, tu aqui no te puedes venir que aqui no conocen a una mujer de tu calibre y peligras, estos indígenas son capaces de cocinarte y comerte.

Boro y Tomás, olvidaros de volver a Aquarama, el proximo verano aquí que hay mucha más emoción.

 

Tercer dia en comunidades (miercoles 3 sep)

Tercer dia en comunidades (miercoles 3 sep)

                                                              

Esta noche si que he descansado.  Mucho cansancio acumulado y nada de frío, quizás gracias a la sabana que me echó alguien por encima al caer la noche sin que yo me diera cuenta.  Sin mochilas vamos a un productor que está cerca y le sorprendemos ordeñando vacas de buena mañana.  Son vacas muy flacas comparado con las nuestras pero dan bastante leche, nos ofrece un poco de leche y no le hacemos el feo.  Es increíble, de la teta al vaso directamente. Y calentita al estomago de un par de tragos.  Erlinda se rie porque dice que me van a dar unas cagaleras que no voy a poder seguir el ritmo. 

 

Volvemos a por nuestras cosas para seguir el camino y no nos dejan marchar sin ofrecernos un buen plato de arroz con frijoles.  Yo aquí voy a reventar, variedad de comida no hay, pero cantidad mucha.  Nos despedimos de la familia de D. Rufino con bastante pena porque son muy familiares  y el trato ha sido fabuloso (como con el resto de productores).

 

Tras un poco de camino llega una de las difíciles pruebas que tenían preparadas par mi los nicas aventureros.  Esta vez el rió puede pasarse por un puente, pero el puente es un tronco, como otras tantas veces, pero en esta ocasión mide unos doce metros de largo y hay una altura de mas de tres metros hasta el agua.  Ellos se comprometen a pasarme la mochila, para que no me moleste, y Erlinda es tan amable de llevar mi cámara de fotos, no para que no se me caiga, sino para hacerme la fotos si me caigo, que ya me voy conociendo a los nicas estos.  Me cuentan que las anteriores compañeras no quisieron pasar por el puente, pero a ellas les pillaba de subida, por lo que esperaron a que ellos regresaran, pero a mi me pillaba de bajada, así que si no pasaba el puente me tocaba quedarme en Nicaragua para el resto de mi vida.  Allá que me lanzo y tras pasos hacia delante y hacia atrás y sin hacer caso a los comentarios de mis compañeros,  porque lo que querían era que fuera al vacío logro pasar el puente.  Je je je je.  Yo tampoco pensaba que lo pasaría.

 

De nuevo mas selva, mas lodo, mas sol, mas producciones de cacao, y el día nos va dejando casi sin fuerzas.   El ánimo se mantiene vivo.  Me gusta cuando Don Diego dice que no sólo es que Dios existe sino que encima está de nuestro lado y nos va ayudando  en todo.  Lo cierto es que para estas ocasiones viene bien gente como él, que anima a cada momento.   Está siendo increíble para mí compartir estos días tan duros con estos dos compañeros.  El “equipo” como yo les llamo, no decae, y seguimos caminando y caminando.  

 

Casi llegando a la Aurora conocemos a un nuevo productor, que se acerca a nosotros a preguntar que está haciendo por aquí un Chele.  Al principio no parece tener muchos amigos este señor, pero entre bromas y sonrisas le explico mi trabajo.  Ya parece que este tipo se va ablandando con nosotros, y la verdad es que al principio impresionaba, porque eso de que todos lleven un machete de medio metro para abrirse camino en la selva y otras utilidades mas y que algunos de ellos lleven arma no me acaba de gustar.  Al final nos hacemos amigos y todo.  Ya suelta alguna sonrisa de vez en cuando y entra en el juego de bromear con el español.  Nos presenta a su hijo  y le dice que nos obsequie con naranjas.  Nada que ver con las valencianas, pero que bien viene ahora algo de liquido y de energía para el cuerpo.  Contándole todo lo que hacemos se ve interesado para trabajar con nosotros el tema de la reforestación, asi que nos tomamos sus datos para mantener una futura reunión ya que ahora no hay tiempo de contarselo todo,  y muchas ganas tampoco, y no podemos dejar que la noche se nos venga encima.    Por esta vez me he sentido como un reclamo publicitario,  un instrumento de marketing en plena selva.

 

Caminamos algo de una hora mas y llegamos a la Aurora, donde tras refrescarnos un poco nos vamos a casa de Don Diego y Doña Inés nos prepara algo de arroz, frijoles, y huevo (cuanto tiempo sin comer huevo)  y también cuajada, que es una especie de queso muy amargo que ellos toman.

 

Parece mentira que llevemos tres dias enteros hablando y todavía bajo las estrellas tenemos muchos temas de conversación con Don Diego, pero no queremos “dilatarnos” mucho puesto que mañana hay que madrugar para coger la panga que nos llevará a Bluefiels.

 

Segundo dia por las comunidades (martes 9 sep)

Segundo dia por las comunidades (martes 9 sep)

 

La noche no es que haya sido muy grata.  La hamaca es más bien incómoda, y mantener todo el tiempo la misma posición no me facilita el sueño. Don Diego ronca como él solo, y a media noche el frío se deja caer sobre los campos de Nicaragua y es la gota que colma el vaso para que no pegue ojo en toda la noche.

 

El madrugón no falla ningún día, pero hoy precisamente yo tenía muchas ganas de que amaneciera, asi que  comenzamos a andar pronto para que el sol no nos coja todo el día.  No andamos ni una hora y vemos al primer productor, que nos ofrece leche de vaca recién ordeñada, visita a la parcela y para desayunar un buen plato de arroz con frijoles.  Uf que empacho de buena mañana.

 

El sol hoy castiga más que ningún día, y el camino se hace duro.  La suerte es que el sol de estos días ha secado el camino y hay poco barro, pero el calzado no es cómodo y la mochila pesa cada vez mas.  Yo que había dado vacaciones un año al camino de Santiago y aquí estoy haciendo el camino pero a lo nica que es mas duro todavía.  Hoy las distancias son más importantes y nuestras fuerzas van mermándose.  No soy el único Erlinda tiene un gran dolor de cabeza y es por el sol justiciero que hoy nos acecha, D Diego también se queja de su rodilla y yo no me quejo pero estoy peor que ellos.  Hoy es el único día que me he desanimado un poco.  Recuerdo cuando Rosa comentaba que si le gustaba todo esto se quedaba y no volvía a España, y ahora es cuando tengo claro que yo aquí para siempre no me quedo.  Y es que Dios aprieta pero no ahoga.  Tras la cruzada de uno de los ríos, decidimos que es poco el baño hasta la cintura y dejamos las mochilas y nos metemos de cuerpo entero.  Ahora es cuando entienden porque me metía yo en todo riachuelo mientras ellos esperaban a la orilla.  Es cierto que no les gusta tanto el agua como a nosotros, pero la sensación de ir todo el día mojado de sudor se alivia con uno de estos baños de vez en cuando.

 

Y mas y mas caminata, esta vez hasta llegar a la primera productora que conocí.  Aquí una de las anécdotas, tras cruzar el rió decido quitarme las botas que tanto castigan mis pies y ponerme las sandalias (nada recomendado por todo el mundo pero yo a  la mía).  Viendo la parcela dejo el pie sobre un hormiguero, y esas no son como las españolas.  A los pocos segundos tengo mis pies llenos de unas hormigas diminutas que pegan unos bocados que rabio de dolor, y a cada bocado que me dan gota de sangre que me sale.  Me pongo a dar saltos como un loco y a quitármelas de encima.  Os aseguro que si me quedo un poco más de tiempo ahí se me comen vivo.  Me dejaron los pies como un cristo las hijas de….

La productora y la familia son simpatiquísimos, sobre todo ella que me compara con un fruto que ellos tienen muy rojo y dice que el sol me ha puesto las orejas ya la cara como ese fruto que ahora no recuerdo su nombre.  Los hijos son muy bromistas conmigo.  Son los de la foto de arriba.  Están comiendo cacao.  El cacao tiene unas semillas grandes dentro, que es de lo que se saca el polvo para hacer chocolate, y esas semillas están recubiertas de una especie de vulva pringosa que se come, que está dulce, y asi de paso de merendar limpian los granos para poder se molidos.

                                         

Seguimos haciendo camino que es lo nuestro hasta llegar a la casa de Don Rufino, donde nos acogen de forma muy hospitalaria dándonos cena (arroz con frijoles of course) y un techo donde dormir y montar nuestras hamacas.  Mientras llega don Rufino estamos con la familia que a mi me tratan como si fuera uno de ellos.  Los hijos me enseñan a jugar a un juego de cartas y  nos lo pasamos bomba mientras anochece con risas y bromas, y de vez en cuando alguna trampa con los naipes.

 

 

Primer dia por la selva (8 sep)

Primer dia por la selva (8 sep)

Madrugamos bastante al día  siguiente ya que hemos quedado con D. Diego, indígena que conoce la selva como la palma de su mano y será el quien nos lleve a visitar los productores que es lo que hemos venido a hacer.  Sin él sería imposible llegar a ningún sitio porque aquí lo más fácil es perderse.  Yo que presumo de orientación, a veces cuando nos adentrábamos en el bosque donde casi no había luz dejábamos una senda por otra, y un atajo tras otro, me daba la sensación de que estábamos dando vueltas al mismo sitio constantemente, pero no era así, D Diego conoce muy bien el lugar.  También en ocasiones contábamos con la ayuda de los indígenas del lugar, que nos indicaban el camino más rápido o el mejor paso sobre ríos para llegar a nuestro destino, todo gracias a las amistades que D Diego mantiene por todo el lugar.

 

Los paisajes son increíbles.  Y de una diversidad enorme, ya que cambia el paisaje en cada momento.  El caminar es duro ya que llevamos botas de hule (agua) porque hay mucho lodo (barro).  Debido a que hace varios días que no llueve el camino está bastante seco, pero en zonas de sombra el lodo (barro) puede llegarte a la cintura si no sabes pisar donde toca.  Que en mi caso ha sido más de una vez.

Que os voy a contar de toda la fauna y flora que estoy conociendo.  En cuanto a plantas hay miles de especies, y de árboles y de flores y de palmeras y arbustos.  Hay una planta que me ha cortado tres dedos con solo rozarla. Si es que aquí hay que andar con pies de plomo.  D. Diego nos va advirtiendo cuando anticipa algún peligro, pero hay veces que llega tarde…  Menos mal que de momento nada es grave.

Animales también hay una gran variedad.  Sobre todo aves, que abundan y su belleza y colorido es muy particular.  El pájaro carpintero, pero este sin cantar la famosa canción. También serpientes, de varios tamaños, venenosas e inofensivas, pero yo por si acaso las miro de lejos. Los monos que tanta gracia me hacen. Cotorras, loros y cacatúas abundan.  Cocodrilos, que no hemos visto pero si los ves es mala señal porque si se acercan es que están buscando alimento.   Los tigres tampoco se dejan ver, pero los hay, nos cuentan los indígenas que en las cabañas mas adentradas al bosque por las noches entran y se llevan a los perros para comérselos, y en ocasiones hasta se han comido a niños.  Y no es para meternos miedo, es una realidad, pero tranquila mami, que yo ya no soy un niño.

 

Todas estas camitas al sol y por los adentros de la selva nos la pegábamos porque había que visitar a los productores.  Desos que es la ONG para la que colaboro  lleva un par de años con varios proyectos de asesoramiento agrícola  y comercial a los productores de zonas aisladas de Nicaragua.  Estos indígenas hasta hace poco solamente producían para su consumo, sin tener acceso a otros productos como medicamentos, productos de higiene, alimentos diferentes a los producidos por ellos…  Con el proyecto de Desos se pretende que estas familias obtengan ingresos económicos adicionales para poder acceder a otros servicios y bienes de necesidades tan básicas como educación y sanidad.  De modo que se les está enseñando a producir frutos como el cacao o el arroz en mayor escala, así como a facilitarles los medios para poder comercializarlo, con una feria que organizamos en la ciudad de Bluefields quincenalmente, y contactos con empresas exportadoras de cacao.  Los resultados ya se están viendo, ya que algunas producciones de cacao ya están dando su “plata”.  También desde Desos se está potenciando la reforestación, ya que aquí los bosques han sido muy castigados por la mano del hombre y los huracanes, y también la agricultura silvopastoril y la producción de alimentos de forma ecológica.

 

Mi labor ha sido el acompañamiento al ingeniero agrónomo que da consejos de poda, de tratamiento de plagas, de riegos, de abonos orgánicos…  (ya me estoy poniendo mucho en estos temas)  a todos los pequeños productores.  Una vez en terreno me presentaba a los productores, y hablábamos con ellos del proyecto, de cómo iba todo, de las propuestas que tenían, de la experiencia hasta la fecha, de los inconvenientes que estaban teniendo con el proyecto…  Y una vez cogida la confianza suficiente intentaba de convencerles de la importancia que tiene el que formen una cooperativa entre todos los productores de la zona.  Por su cultura están acostumbrados a trabajar de forma individual. Lo que Desos pretende es formar una cooperativa con los productores para que tengan mas ventajas a la hora de poder comercializar sus productos, tener instalaciones comunes, conseguir mejoras en los precios del transporte de sus productos y otra serie de ventajas.  Otros compañeros míos que han estado aquí antes han estado estudiando la legislación del asociativismo y también la exposición a los productores de la misma.  Mi labor principal es la de cerrar la formación de la cooperativa de forma que sean autosuficientes y la ONG tome otros proyectos con otros beneficiarios.  Bueno y muchas mas cosas que ya os iré contando, no solo hago todo esto.

 

El trato con los productores es una experiencia única.  Les encanta hablar con el español.  Es curioso pero me llaman “el Chele”, al igual que lo hacen algunos de mis amigos.  Aquí Chele significa hombre blanco,  y casualmente mis amigos llevan llamándome así muchos años.  Así que la primera vez que me llamaron Chele dije, ¡Hostias! ¿Cómo coño saben estos como me llamo? Fue gracioso.    

Se les ve felices y se asombran de que venga alguien de tan lejos tan solo para ver como va su producción y conocer si están contentos o no con el programa.  Se sienten importantes, y se les nota en la mirada.  Todos me preguntan por las horas que me ha costado llegar desde España aquí.  Y todos se asombran de lo difícil que tiene que ser para un español pegarse toda esa caminata de horas bajo el sol y con las dificultades que conlleva cruzar la selva para visitarles a ellos en exclusividad.  Creen que solo ellos son capaces de poder moverse por estos lugares, pero no es así, que aquí uno también se ha pegado sus caminatas y sus palizas a lo largo de su vida y se ve preparado para esto y para más (bueno no para mucho más).   Algunos me preguntan que si soy militar en mi país y a mi me entra la risa.   Es divertido hablar con ellos, son bastante alegres  y bromistas, si les das pie a que bromeen contigo lo tienes mal porque no dejan de hacer bromas y de reírse del y con el español.  Para más colmo están D Diego y Erlinda que les cuentan todas las aventuras que nos pasan y los nicas se parten de risa. Hay algunos que solo con mirarte ya se están riendo, no lo entiendo pero es así, los indígenas de aquí son alegres por naturaleza y se ríen con gran facilidad.  ¡Envidiable!    Y no solo disfruto de las conversaciones con los productores, sino también con toda su familia.  Es gracioso cuando me preguntan que si de España he venido con avión o por carretera.  El avión solo lo han visto en el cielo o en algún libro.  Lo divertido es que en estas conversaciones te ofrecen algo de lo que tienen en casa, caña de azúcar, un coco abierto para que bebas su jugo, una mazorca de maíz, un jugo de naranja, un fresco (bebida que preparan a base de agua y frutos varios, pero peligroso para nuestros estómagos), un plato de arroz y frijoles, leche de sus vacas…

 

Tras varias visitas a productores acabamos la jornada, después de muchas horas de pateo en la parcela de Don Medardo, quien nos facilita la llave de una pequeña capilla que hay cerca de su casa para que pasemos allí la noche y nos ofrece cena para más tarde.   Llega el momento de la ducha.  Aquí está complicado lo de ducharse.  Yo que me quejaba de la ducha que tengo en Bluefields y añoraba la de mi casa, ahora es la de Bluefields la que añoro.  La sensación de estar todo el día sudado no la llevo muy bien.  Yo no suelo sudar mucho, de hecho cuando hago deporte con más gente no sudo la camiseta y el resto va empapado, pero aquí todo el día vamos como si nos hubieran tirado por encima un cubo de agua.  El calor es insoportable.   Y la ducha pues lo que os iba a contar, si hay un pozo cerca se saca agua y te vas lavando por partes, como hacían nuestros abuelos (cuanto me acuerdo de ellos en este viaje y de lo que me contaban de sus infancias), o bien si hay un rió cerca te metes al río y te lavas como buenamente puedes.  Hoy hay suerte y hay un riachuelo al lado de la iglesia, así que de forma rápida para que los mosquitos no se me coman vivo me pego un “rentón” y me cambio la ropa.  No se si seré capaz de volver a ponerme en la mañana la misma ropa que me acabo de quitar...

 

Nos acercamos a la casa de D Medardo a por la prometida cena.  Esta vez el plato de arroz  lleva un trozo de pollo.  La cena es muy particular.  La familia se compone por D. Medardo, su señora, sus 4 hijos y 3 hijas, y su padre de 83 años y una salud de hierro.  Con la luz de una vela y a penas sin vernos las caras la conversación va tomando diferentes rumbos, siempre salpicada de preguntas al español con referencia a la vida al otro lado del atlántico.  La señora de la casa va sacando los platos de la cena de uno en uno, con un intervalo de tiempo considerable, creo que los calentaba al fuego de uno en uno, primero se sirve a los invitados, quienes comen sin esperar a los demás ya que “dilata”(se retrasa) bastante la cocina.  Después el cabeza de familia, seguido de los hijos, del abuelo y por último de las mujeres.   La luz no da para ver lo que se come, pero esta bueno sabe bien, y lo de que es pollo me lo creo porque lo dijeron, pero realmente no sé lo que era.  Ah si, para acompañar el arroz hay plátano asado, que no es banano (lo que nosotros conocemos como plátano) sino que es un plátano sin sabor, harinoso y que se como asado o frito.

De camino a la capilla decidimos tumbarnos a la intemperie antes de acostarnos pues hay un cielo estrellado y con una luna que ilumina la selva casi tanto como su compañero el sol.  Bajo el cielo estrellado y tumbados los tres hablamos de muchas cosas.  Hay que ver lo que disfrutan estos dos nicas “platicando” conmigo y conociendo otra cultura tan diferente a la suya, pero lo que ellos no saben es que yo disfruto infinitamente más con ellos y con sus pensamientos, vivencias y formas de ver las cosas.

La subida a La Aurora (dom 7 sep)

La subida a La Aurora  (dom 7 sep)

Amanezco muy temprano para coger una panga, que es una especie de patera pero con motor, que nos llevará a la Aurora, una pequeña comunidad que hay rió arriba. 

Dejando atrás Bluefields, atravesamos la bahía, mas de dos horas a pleno sol por la bahía hasta coger el rió.  El rió es ancho, por lo que el sol sigue dándonos sin ningún pesar.  Tras tantas horas  de conversación con Erlinda ya no se de que hablar con ella así que hago nuevos amigos.  En la panga va una profesora de la Aurora, que algún fin de semana baja par estar con la familia.  También conozco a Natividad, que aunque lo parezca no es mujer, es un chaval de 15 años, que ya ha dejado de estudiar. Se vuelve loco por hacerme preguntas de mi lugar de origen, y por preguntarme cosas que tan solo ha visto en libros, como un tren o mil cosas que para nosotros son tan habituales. 

El sol castiga sin cesar, y el viaje se hace muy pesado.  Es divertido ver la diversidad de especies vegetales que abundan a un lado y otro del rió, y los animales, pájaros de muchas formas, tamaños, colores, cantos….  Muy curioso también las tortugas que hay a las orillas del rió, que se echan al agua cuando pasamos con la panga (Gonzalo estuvo aquí y no vio ni una, yo vi cientos, ¿qué estarías mirando Gonzalo?). Es divertido también  comentar los diferentes animales con Natividad, y al mismo tiempo me pregunta por animales que nunca ha visto pero que le contaron en la escuela que existían (elefantes, avestruces, toros bravos, osos…)

Después de ocho horas llegamos a la Aurora.  La Aurora es una pequeña comunidad, a la orilla del rió.  Es un núcleo de población importante, no se cuantas personas habrán, pero no hay luz ni agua ni asfalto ni aceras ni tantas otras cosas.  Aún así es un lujo comparado con los otros núcleos que se encuentran en la montaña.  Aquí hay alguna pequeña tienda donde se puede conseguir algo de alimento.  Eso sí, todo natural, del tiempo, nada hay aquí fresco de la nevera, con el calor que hace y lo que apetece tomar cosas frescas aquí es imposible.  Conozco un poco la aldea con Erlinda, y también vamos a conocer a Don Diego, nuestro acompañante y guía en los próximos días. Cuando anochece, a las cinco y media de la tarde mas o menos no hay vida, se fue la luz y la gente se va a la cama pronto, no se puede leer, ni hacer sudokus, ni jugar a las cartas, ni ver la tele, ni jugar a la play, ni consultar en Internet…  Y por estos motivos, y también porque estábamos cansados nos fuimos a dormir pronto Erlinda y yo, en una pequeña cabaña que nos prestaron de la alcaldía, sobre unos colchones con agujeros como puños, que la ratas se habían encargado de realizar.   No solo iba a dormir en la casa de Bluefields con ratas, aquí también las había, y no solo eso, arañas enormes y ranas dentro de la cabaña que trepaban por las paredes…   Y todo sin pagar los 20 euros que se pagan en el zoo de Valencia. 

De vuelta la la civilización

De vuelta la la civilización

Hola amigos.

Tras mi aventura por la selva he vuelto a la ciudad. Hemos trabajado duro estos dias y estamos aqui para organizar una feria a los productores que bajan desde arriba del rio aqui a Bluefields el proximo sabado.  Os resumo que han sido unos dias muy duros, en los que no han faltado anecdotas y experiencias inolvidables.  He subido algunas fotos y ya os cuento con mas detalle si os interesa leerlo.

Un abrazo.

COMUNIDADES XX

COMUNIDADES XX

Esta es la panga en la que volvimos.  El betia del dueño la cargó de maderas, de cajas de cerveza ya otros utiles.  Asi que nos toco ir como animales, que también los había (gallinas y algun cochinillo).  En la parte de delante iban 12 personas, en medio 3 porque iba una embarazada y detras del todo 10 personas mas. A mi me tocó encimade las cajas de cerveza, así me daba el aire.  Así ocho horas.  Increible pero cierto.  Te haces una idea de como me quedó el culo???

COMUNIDADES XIX

COMUNIDADES XIX

Y esta dedicada a BELEN y ROSA. Me acorde mucho de ellas cuando tenia que cruzar alguno de estos puentes sobre un tronco.  Seguro que ellas aqui hubieran disfrutado.  En esta foto no se aprecia muy bien, pero había una altura considerable.  Erlinda quería que me girara para salir de cara en la foto, ¿o para que perdiera el equilibrio?

Os echo mucho de menos "mañicas"

COMUNIDADES XVIII

COMUNIDADES XVIII

Mi querida amiga Erlinda me deleitó con una tortilla (torta de maiz) como buena nica que és, ya que no he parado de decirle que no sabía cocinar....  Ahí está la prueba, y todo a fuego de leña.

COMUNIDADES XVII

COMUNIDADES XVII

Esta foto tan tierna se la voy a dedicar a todos aquellos que siguen el blog y que nos alegran la estancia aqui con sus comentarios, nombraré a algunos:

- mi familia, sobre todo mi madre, que se pasa las horas delante de la pantalla del ordenador, si es que hasta puedo verla llorar.....

- a mis amigos y conocidos que se dejan caer alguna vez cuando pueden por el blog

- a los maños que tan preocupados están por sus dos mañas, pero no os preocupeis que os las llevaré sanas y salvas, y de paso os conozco a todos.

- a compañeros y compañeras, que también han escrito alguna vez como Yin, Elena, Pilar....

- a la colla de Venta del Moro, incluida Nuria,  que me hicieron una despedida que nunca olvidaré y son forofos del blog

- a mi tio Paco, que se va a quedar con las ganas de artesanía nica porque aqui donde estoy lo mas artesanal es el arroz con frijoles

- y perdonar si me dejo a alguien

COMUNIDADES XVI

COMUNIDADES XVI

Cuando vamos a visitar a los productores nos invitan a su casa, en las que nos suelen ofrecer algo de comer o de beber. Y a los niños les encanta jugar con nosotros, y a nosotros con ellos también.  No son nada huraños, todo lo contrario.  A mi lo que me jode es que me miran y se rien, me ven muy extraño, me explican sus padres.

COMUNIDADES XV

COMUNIDADES XV

Cada familia de las comunidades vive en una casa como esta, a mucha distancia unas de otras.  La vida aquí es muy tranquila.